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“Los Naxi son uno de los grupos étnicos más interesantes de China. Su cultura ha conseguido conservar una serie de características especiales que les convierte en uno de los grupos étnicos más originales en nuestro planeta, entre los que se incluyen la preservación de la única escritura pictográfica todavía en uso, así como la religión asociada con ella, el desarrollo de una filosofía que enfatiza el respeto y la conservación de la naturaleza, las tendencias matrilineales de sus sociedad, y su capacidad de conservar tradiciones que ya han desaparecido en otros lugares.”
Los Naxi son unas 280,000 personas que viven fundamentalmente en el noroeste de la provincia de Yunnan, especialmente alrededor de la ciudad de Lijiang, y en las tierras bajas de la cuenca del río Yangtze, llamado Jinshajiang en esa zona. Su distribución, no obstante, tiene forma de media estrella, pues sus ímpetus conquistadores llevaron colonos Naxi hasta la cuenca del río Mekong, la frontera Tibetana y otros lugares remotos. A lo largo de siglos de ocupación de esta región los Naxi se han adaptado, transformando su cultura, a distintos ambientes. En general viven en las tierras bajas o las de media altura, dejando las cumbres más inhóspitas a poblaciones Pumi, Lisu, Yi o Miao. El territorio de los Naxi está definido por el río Yangtze y la Montaña del Dragón de Jade, trece majestuosos picos, el glaciar más meridional con nieve perpetua en el hemisferio norte. Su clima es continental, sin temperaturas extremas, con una estación lluviosa en verano.
El centro político, económico y cultural de los Naxi es la ciudad de Lijiang. Una ciudad antigua con más de 800 años de historia, que fue la residencia tradicional de los reyes Naxi y posteriormente de los gobernadores chinos. Una ciudad que en los últimos años, debido al desarrollo del turismo, ha visto disminuir alarmantemente su población Naxi. En las cercanías de Lijiang se encuentran otros lugares importantes para la historia Naxi, especialmente la aldea de Baisha, lugar ancestral de sus reyes, que conserva los templos más antiguos, y la montaña del Dragón de Jade, considerada en la época clásica una deidad protectora de los Naxi y sus reyes. Los Naxi que viven en estas llanuras cercanas a Lijiang, aunque son los más conocidos, son los que han recibido mayores influencias chinas, habiendo abandonado hace muchos años su cultura ancestral. SEGUIR LEYENDO
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