Kunming, en su eterna primavera

 

Si te gusta viajar, te gustará Shangrilá.

Un libro de viajes diferente, en el que el protagonista, el autor que os ofrece esta información sobre Beijing, se interna en algunas de las regiones más remotas de China. En esa sucesión de montañas que se extienden al sur de Sichuan y el noroeste de Yunnan, habitadas por pueblos relacionados de alguna forma con la cultura tibetana, como los Yi, los Moso, los Naxi o los Bai. Siguiendo el rastro que le marcan los siempre malditos Yi, acabará enfrascado en la búsqueda de Shangrilá.

La capital de la provincia de Yunnan es una ciudad llena de atractivos. Con un clima dulce la mayor parte del año y una buena representación de la población provincial, está ciudad de tres millones de habitantes se ha lanzado de lleno a la modernidad. Afortunadamente, junto a sus lujosos hoteles y centros comerciales, construidos en los años pasados, aún queda un pequeño laberinto de calles con sus casas de madera o ladrillo, sus habitantes desenfadados y sus vendedores ambulantes, que nos puede hacer volver atrás en la historia. Carente de grandes monumentos en la propia ciudad, su estancia allí obliga a la excursión permanente, pues en sus alrededores existen lugares de gran interés.
Además, dada su condición de capitalidad de la provincia, Kunming es el punto desde el que planear nuestras actividades por las interesantes ciudades de Lijiang, Dali o Zhongdian y los paisajes del Lago Lugu o Xishuangbanna.

Habitada desde los tiempos del Reino Dian, como testimonian los numerosos bronces hoy en el Museo de Kunming, la ciudad no pasó de ser un puesto fronterizo chino hasta el establecimiento del Reino de Nanzhao, que la convierte en su segunda capital. Los mongoles la tomarán en el siglo XIII, acabando con la independencia de Nanzhao. Con los Ming se construirá una muralla alrededor de la ciudad, hoy desaparecida. En 1855 será el centro desde el que se subleven los musulmanes de la región, siendo destruida gran parte de la ciudad durante los ataques para sofocar la rebelión. Su crecimiento y desarrollo irá paralelo a la apertura de vías de comunicación. Especialmente, en 1910, el ferrocarril hasta Haifong, en Vietnam, construido por los franceses y durante la Segunda Guerra Mundial, la Ruta de Birmania, por la que se mantuvo el abastecimiento de víveres y material militar a la China no ocupada por los japoneses. Durante los años ochenta la ciudad ha sufrido grandes transformaciones. Nuevas industrias se han creado en sus alrededores, convirtiéndose en un importante centro cultural, educativo, financiero e industrial.

Parque Cuihu
Con su lago en el centro y esas pequeñas isletas protegidas por los sauces, siempre os sorprenderá con las actividades cotidianas de la gente. Por la mañana temprano la gente hace taiji y otros ejercicios.

Templo Yuantong
Es el templo budista más grande de Kunming y un importante centro de peregrinación. Fue construido en el siglo VIII. Algunos de sus pabellones son muy interesantes, tienen pinturas murales muy bellas, aunque tremendamente deterioradas y una estatua de Sakyamuni, regalo del Rey de Tailandia.

Museo Provincial
Abre de 8:30 a 18 h, excepto lunes. Con descanso a hora de comer, es interesante sobre todo por los bronces del Reino de Dian, sarcófagos, petos, tambores, con un estilo bastante especial respecto a los encontrados en el norte de China y sus colecciones etnográficas sobre las minorías de esta provincia.

Copyright © 2004 www.chinaviva.com