Monasterio de Shaolin


El Monasterio de Shaolin, situado en la montaña Songshan, a 65 kilómetros de Luoyang, fue fundado por Bodhidharma, (un monje hindú conocido como Da Mo por los chinos), en el año 520. Da Mo permaneció nueve años en meditación, creando una nueva rama del budismo, la conocida posteriormente como zen en Japón y ch'an en China, de hecho la que ha mantenido la tradición budista con más vitalidad durante los últimos siglos. De los ejercicios desarrollados por Da Mo para evitar que sus músculos se atrofiaran por la constante meditación y para poder defenderse de los animales salvajes, entonces abundantes en el monte, nació un nuevo arte marcial, el wushu o kung-fu. La fama de Shaolin viene por el zen y el kung-fu.

Los sucesores de Bodhidharma desarrollaron y sistematizaron los movimientos creados por él dando origen al wushu, que se realizaban únicamente para fortalecer el cuerpo y poder soportar las duras condiciones de vida y los periodos de meditación en el Monasterio de Shaolin. Pero, desde la dinastía Sui, los monjes tenían más interés por el poder y las riquezas que por la religión. Pronto se convirtió en uno de los monasterios más ricos de China. Siempre apoyando a los emperadores, acompañó a la China imperial en su decadencia.

Lo mejor es iniciar la visita por la mañana, ya que el Templo sigue despertando furor entre los chinos. En el distrito de Dengfeng hay 18 escuelas de wushu con más de 6.000 alumnos. La mayoría de ellos pasarán tres años de estudios en los alrededores del templo. Por la mañana se les puede ver practicando al aire libre, en grandes grupos de 50, 100 o hasta 200 estudiantes, con sus uniformes de colores y sus armas tradicionales.



Junto al Templo está el Bosque de Pagodas. Con 230 pagodas funerarias de ladrillo o piedra (según la riqueza de los discípulos del monje fallecido) construidas desde la dinastía Tang hasta nuestros días, en ellas se guardan las cenizas de algunos monjes destacados. No existe en China otro Bosque de Pagodas tan rico como este. Ninguno que tenga tan gran número de pagodas funerarias, de tan diferentes formas y estilos, y cuya construcción se haya alargado tanto tiempo en la historia.

En el Monasterio de Shaolin propiamente dicho todo tiene características propias, relacionadas en su mayor parte con las artes marciales. Como los dos enormes guardianes llamados "Humm" y "Aaah", onomatopeya de los sonidos realizados en los combates de wushu, que franquean la entrada. El Salón de los Mil Budas, cuyo suelo de adoquines, combado en algunos puntos por los constantes golpes de los monjes, da una idea de la dureza de sus entrenamientos. El Salón del Vestido Blanco o de los Pugilistas, con murales de la dinastía Qing que muestran diferentes escenas del boxeo de Shaolin. Algunos monjes luchando a manos limpias, otros armados con porras, lanzas, puñales, espadas. En otras paredes escenas de los monjes rescatando al emperador, o combatiendo una rebelión campesina. Cerca de la salida, el Patio de las Doscientas Posiciones, llamado por el numero similar de luchadores representados en madera, presenta una docena de escenas de la historia de Shaolin.

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